Feher Consulting, Enero 2026
El Mundial de Futbol 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, no solo representa un acontecimiento deportivo de escala global, sino también un catalizador de transformación en los hábitos de consumo de las personas. Según un estudio de Cuore, los eventos deportivos generan una altísima expectativa en las personas; hay cambios en sus hábitos de compra y sobre todo hay un involucramiento emocional muy fuerte en cada partido.
Históricamente, los grandes eventos deportivos han demostrado su capacidad para modificar la forma en que las personas compran, comparten y consumen productos y servicios. Tan solo en 2006, la final de la Copa Mundial atrajo una audiencia global de más de 715 millones de personas; en 2010, los amplios acuerdos de derechos televisivos permitieron la transmisión del torneo a 204 países.
En la edición 2026 se prevé que el impacto se amplifique por la digitalización, la omnicanalidad y un consumidor más consciente y exigente, lo cual representa un desafío tanto para la Féderation Internationale de Football Association (FIFA por sus siglas en francés), como para las marcas patrocinadoras y las que venden productos que se consumen comúnmente en la justa mundialista, como la comida rápida, las botanas, bebidas alcohólicas, entre otras.
Los investigadores señalan que, durante un Mundial, el consumo deja de ser únicamente transaccional para convertirse en experiencial y social. Se prevé que en nuestro país el evento genere una derrama de hasta 3 mil millones de dólares, impulsando el consumo privado y beneficiando sectores como el retail, alimentos (snacks), bebidas y servicios turísticos (existe un aumento del 41% en la intención de viaje entre fans de este deporte). Por otro lado, se calcula que los restaurantes y bares tendrán un incremento del 25% en sus ventas, gracias a las personas que hacen un gasto como espectador de deportes, es decir, que acudirán a dichos establecimientos para ver los partidos de fútbol. Esto es resultado de querer vivir el evento de forma colectiva, emocional y memorable.

Tendencias clave de consumo durante el Mundial 2026
Sin embargo, el cambio más relevante está la forma en que se consume. Las decisiones de compra se aceleran, se planifican alrededor de los partidos y se ven influenciadas por promociones de tiempo limitado, ediciones especiales y narrativas vinculadas al orgullo nacional y la pertenencia social. En este sentido, hemos identificado algunas tendencias clave de consumo que se presentarán en las próximas semanas:
1. Compra anticipada y planificación del consumo. Los consumidores ya no esperan al último momento y adquieren alimentos, bebidas y artículos para reuniones previamente, impulsados por promociones previas al torneo y suscripciones o paquetes especiales. Tiendas de autoservicio y de conveniencia ven favorecidas sus ventas, lo mismo que las franquicias de comida rápida, como hamburguesas, alitas, pizzas y tacos.
2. Consumo compartido y social. Aumentan las reuniones en casa y el consumo en espacios públicos, restaurantes y oficinas. Esto favorece la búsqueda de combos, promociones para grupos y experiencias “listas para compartir”. Por consiguiente, crear campañas especiales es crucial para incrementar las ventas de un negocio: las franquicias siempre muestran su creatividad y en esta ocasión no debe ser la excepción: paquetes mundialistas especiales, montaje de más pantallas para que las personas vean en vivo los partidos, entre otros.
3. Digitalización del punto de venta. El Mundial acelera el uso de plataformas digitales: pedidos en línea, aplicaciones de delivery, pagos sin contacto y experiencias híbridas entre lo físico y lo digital. La conveniencia se vuelve tan importante como el precio. Incluso las franquicias podrían ofrecer atractivos descuentos a través de plataformas delivery, para satisfacer a todos los que verán los partidos desde sus casas u oficinas. Para ello también es importante que el negocio esté afiliado a dichas plataformas, que seguramente verán picos altos de demanda justo en los horarios de los encuentros deportivos.
4. Alimentos y bebidas como protagonistas de la experiencia. Más allá del producto, los consumidores buscan propuestas alineadas al momento: menús temáticos, empaques conmemorativos, ediciones limitadas y storytelling asociado al evento. Una pizza o hamburguesa de un equipo, alitas que anotan un gol, bebidas fubtoleras, jochos igual de grandes que la pasión por el soccer… lo importante es unirse al furor constante de estos días.
Es decir, ante este escenario, los negocios tradicionales tienen una oportunidad estratégica: adaptar su oferta y su comunicación para alinearse con un evento de alto impacto social. Podemos enlistar así las tácticas que los negocios pueden usar para aprovechar el mundial:
- Rediseño de la oferta: ajustes en portafolios, tamaños, empaques y promociones pensadas para el consumo colectivo y ocasional.
- Comunicación contextual: mensajes que se integran al momento cultural, sin forzar la venta, priorizando la conexión emocional y la utilidad.
- Flexibilidad operativa: horarios extendidos, refuerzo de inventarios y logística optimizada para responder a picos de demanda.
- Experiencia de marca: creación de espacios físicos o digitales donde el consumidor no solo compre, sino que viva el Mundial. Sin convertirse en sport bar, los negocios pueden instalar más pantallas y audio para que los aficionados disfruten los partidos.
El Mundial 2026 deja lecciones claras para el sector empresarial. Los consumidores responden positivamente a las marcas que entienden el contexto social, que ofrecen soluciones relevantes y que acompañan los momentos importantes de su vida cotidiana, y es muy cierto que eventos deportivos como este llenan de pasión y adrenalina a las personas, que siempre tendrán en mente con qué marcas se relacionaron en ese preciso momento.
Algunos mercadólogos aseguran que los eventos de gran escala ya no son sólo oportunidades tácticas de venta, sino laboratorios de innovación en consumo, donde se prueban nuevas formas de relacionarse con el cliente. Aquellas empresas que logren capitalizar estos aprendizajes estarán mejor preparadas para un mercado donde la experiencia, la inmediatez y la conexión emocional son tan valiosas como el producto mismo.
Es el mejor momento para ganar el partido y obtener como trofeo clientes satisfechos. El mundial es una gran oportunidad para mostrar la creatividad de un negocio y cómo la marca está dispuesta a comprometerse con sus consumidores.
