Premio a la Mejor Adaptación

Estando a un par de semanas de la entrega de los Óscar, me pareció un buen momento para hablar de una de las categorías que siempre me han llamado mas la atención: mejor guion adaptado.

En lo personal encuentro fascinante la tarea de adaptar una historia pensada en especifico a un medio, casi siempre un libro, a un medio tan diferente como el cine, que al ser audio visual tiene su propio lenguaje. Lo cual invariablemente hace que se deba alterar algo de la historia original, para que en el nuevo medio se sienta natural, volviendo su adaptación todo un acto de malabarismo, pues los cambios deben realizarse sin que se altere la esencia de la historia, lo cual es la razón por la que es querida y llevada al cine.

La adaptación es probablemente una de las maneras mas sencillas y a la vez complicadas para mantener un negocio relevante con el paso del tiempo. Saber cambiar acorde a las tendencias del mercado, la ubicación y todas las variables a las que los empresarios se enfrentan en su día a día.

En el caso de alimentos y bebidas, aunque no es exclusivo, muchas marcas como helados MYGYO  han optado por tener diferentes formatos de negocio, local a pie de calle e isla en centro comercial, estando así listos para poder abarcar diferentes necesidades tanto de los franquiciatarios como del cliente final, ya que así encuentran de manera más sencilla su antojo.

Claro que ese no es el único tipo de adaptación, otras marcas como El Peribán, han optado por manejar dos tipos de conceptos, el restaurante completo y el de taquería, lo cual les facilita elegir el que mas les convenga acorde a la ubicación en la que quieran continuar su exitosa expansión.

Lo más importante en ambos casos, es que a pesar de las diferencias en la operación que requiere cada formato, en cada sucursal y franquicia, el personal respeta los lineamientos de higiene, calidad, uniformes, y los establecimientos tiene los colores y logos que sus fieles clientes ya conocen, por lo que consumen sin dudar en que formato se encuentren.

Llegar a tal punto de estandarización, en el que no importa ubicación ni formato, la esencia siempre es la misma, es lo que les ha permitido a las marcas mencionadas poder adaptar sus modelos originales de negocio, ya que saben cuidar y replicar lo que los ha convertido en los favoritos del mercado en su respectivo campo.

Y es ahí donde muchas empresas fallan en sus intentos de adaptación, no se conocen ni escuchan a su mercado para saber porque los eligen o en que pueden / deben mejorar. Y esto se complica aun más si no cuentan con manuales y documentos que les permitan tener una buena estandarización que sirva de cimiento para poder adaptarse.

Por otro lado, es importante que no todas las adaptaciones son, ni deben ser permanentes. Esto es más común en el área de marketing, ya sea porque la manera de anunciarnos se ve influenciada por alguna tendencia, las cuales están en constante movimiento, o por eventos específicos como las actuales olimpiadas de invierno o el ya próximo mundial de fútbol.

Eso sí, aunque no son permanentes, se mantiene la importancia de respetar nuestro concepto y no generar ningún tipo de comunicación que pueda confundir o peor aún, alienar a nuestra clientela asidua, lo que queremos es mantenernos en su radar y sobre todo llegar a nuevas personas.

Por último, vale la pena mencionar que adaptación y tropicalización no son lo mismo, aunque si están relacionados y coloquialmente muchas veces se caiga en ese error. La tropicalización es una adaptación especifica enfocada en el contexto local (casi siempre cultural) siendo un ejemplo muy conocido el de McDonalds que en algunas sucursales internacionales en su menú incluyen cervezas.

Ahora solo queda esperar a ver si Guillermo Del Toro logra ganar el Óscar a mejor guion adaptado por su más reciente película Frankenstein, viendo la transmisión de la ceremonia comiendo un helado o unos ricos tacos.